Cuando entras en el ciclo de consultas, medicación, tiempos de espera, decisiones difíciles, etc., nos invade una potente sensación de falta de control sobre nuestra futura maternidad.
Durante mi proceso intenté dedicar un pequeño espacio para reflexionar sobre la parte positiva de la reproducción asistida. Y mi conclusión es que sí hay factores positivos en los que nos podemos apoyar.
Empezaré por decir que la parte más positiva de la reproducción asistida es precisamente que exista. La ciencia permite que muchas personas consigan ser padres y no siempre fue así. Pero aún hay más.
INFORMACIÓN PRIVILEGIADA SOBRE TU CUERPO

Algo que me sorprendió mucho cuando empecé en reproducción asistida fue lo realmente poco que sabía sobre el funcionamiento de mi cuerpo. ¿Cómo ovulamos? ¿Qué son los folículos? ¿Cómo engrosa tu endometrio durante tus ciclos hormonales?
No solo aprendes muchísimo, sino que tienes una oportunidad de oro para conocerte por dentro. Temas como qué te inflama, cuánto dura realmente tu ovulación, cuáles son tus características más personales a nivel interno.
Pero no solo es que aprendas de lo que te dicen en consulta, es que lo ves en directo normalmente a través de ecografías.
MOMENTO DE LA INSEMINACIÓN O IN VITRO

Te acepto la idea inicial de que es frío ir a una consulta médica para conseguir un embarazo. No es la idea que teníamos cuando pensábamos en quedarnos embarazadas y sí, eliminamos el factor sorpresa.
Pero ¿te has parado a pensar que tienes acceso a un momento mágico y único que no podría darse si no hubieras llegado a reproducción asistida?
Si te han programado una inseminación artificial, al menos podrás ver en pantalla el proceso hasta que la muestra seminal se dirige a tus trompas de Falopio en búsqueda de un ovocito maduro disponible. En algunos casos, hasta te darán una foto de ese momento.
Y si te han programado una fecundación in vitro (FIV), la foto puede ir un paso más allá. ¿Imaginas tener una imagen de tu hijo o hija cuando solo era un conjunto de células (blastocisto) implantándose en tu útero? Pues sí, este momento se produce.
Después de vivir 1 inseminación artificial y 3 in vitro, sin lugar a dudas, el momento más mágico es poder ver en directo cómo empieza todo, pero de verdad, el origen.
Además, cuando no se consigue el positivo o se produce un aborto, es muy posible que necesites tiempo para hacer el duelo. Porque sí, generamos vínculo con nuestros embriones. Pero cuando el dolor empieza a transformarse, haberlo visto dentro de ti y saber que estuvo ahí intentando quedarse produce una sensación de sanación con vuestra historia. Hace que exista para siempre en ti.
En definitiva, el hecho de que el proceso biológico sea visible convierte un proceso que es muy complejo en ese punto que sí es tangible, que nos pertenece por completo.
ECOGRAFÍAS TEMPRANAS EN EL EMBARAZO

Una vez se produce el embarazo, si se confirma mediante una beta (análisis de sangre para medir la hormona hCG), será el primer dato objetivo que conozcas de la revolución hormonal que se produce en tu cuerpo solo 10-12 días después de la implantación. Es el principio de vuestra historia juntos.
Pero, además, es muy probable que tengas alguna ecografía tan temprana de tu bebé que solo se vea un saco gestacional iniciándose dentro de ti. Y otra donde con solo 7 semanas de embarazo, se detecta el latido.
Pasamos miedos, nervios, incertidumbre… eso lo sabemos bien, pero estos momentos iniciales del embarazo de los que somos testigos, se acaban traduciendo en algo que no suele producirse en un embarazo espontáneo. Y puede ser un momento muy bonito cuando expliques la historia a tus hijos de cómo os visteis por primera vez y cómo fuiste testigo de cómo crecía y evolucionaba.
EL PROPIO HECHO DE ESTAR EN REPRODUCCIÓN ASISTIDA

Sí, eso que te ha desesperado en un inicio y no tanto al inicio de tu proceso a la maternidad, es en realidad lo mejor que va a pasarte llegados a este punto.
En 2024 Netflix estrenó la película Joy, si no la has visto, te la recomiendo muchísimo. Trata de la historia real del primer bebé concebido mediante una fecundación in vitro.
Existió una primera familia en el mundo que pudo tener a su bebé en brazos gracias a unos tratamientos que eran experimentales. Y la ciencia después ha avanzado tanto, que casi los tratamientos que hacemos hoy en día se podrían considerar habituales. Es una locura pensar, que antes de ese primer bebé, simplemente no era médicamente posible combatir la infertilidad.
Yo me siento privilegiada de haber podido acceder a un sistema como el actual respecto a la reproducción asistida cuando no fue posible ser madre de forma natural. Se genera un sentimiento de gratitud con la ciencia, que acaba siendo el elemento más seguro de todo tu proceso hasta llegar a la maternidad.
AUMENTO DE EMPATÍA SOBRE OTROS PROCESOS SILENCIOSOS

Aunque nada de esto borra el cansancio, la pérdida de inocencia ni el duelo por la maternidad imaginada. Este punto es una conclusión propia tras el tiempo que estuve en tratamiento y después de hablar con muchísimas personas en mi situación.
La parte positiva de la reproducción asistida podría sintetizarse en que, de forma paralela, todo lo que estás viviendo es un proceso que te está transformando desde lo más adentro tuyo hasta afuera. En este momento de tu vida vas a gestionar, prácticamente a la vez: decisiones difíciles, miedos, renuncias personales, esfuerzos económicos, foco e intención en tus objetivos, etc., etc., etc.
Vas a celebrar el valor emocional de los pequeños hitos como un folículo creciendo, un endometrio en su grosor óptimo para transferir el embrión, una punción que acaba en buena calidad ovocitaria, una analítica hormonal bien ajustada al momento del ciclo, una beta positiva…
De un plumazo vas a desmontar la idea de que estas cosas les pasan a los demás y, después de mucha tormenta interior en muchas ocasiones, acabas entendiendo que no te ha pasado a ti por ningún motivo, es que nos puede pasar a todas y a todos. Exactamente igual que cualquier cosa en la vida, buena o mala.
Una vez llegas a esta lectura de la situación, tu empatía se ha desarrollado de tal forma, que ningún otro proceso vital silencioso te va a parecer lejano o incomprensible. Y no solo eso, es que un día le contarás a la persona más importante de tu vida todo lo que fuiste capaz de hacer para tenerlo contigo.
Y te hago spoiler, en ningún momento la reproducción asistida será un elemento negativo, sino el elemento clave que lo hizo posible todo, a pesar de todo.


Me sorprendió el desconocimiento que tenía del cuerpo de la mujer… Creo que haber pasado por este camino, me ayudará muchísimo a atravesar la menopausia sin duda! 🙂
Por cierto, uno de los momentos más top que describes «ver en directo cómo empieza todo», ver esa estrellita fugaz que puede llegar a formarse en tu bebé… Es indescriptible!
Gracias x dar visibilidad!
Creo que muchas salimos de este proceso conociendo nuestro cuerpo de una forma muchísimo más profunda de lo que imaginábamos.
Y sí… esa “estrellita fugaz” es una de las imágenes más increíbles que he visto nunca. Hay cosas de este camino que son imposibles de explicar si no las has vivido.
Gracias a ti por compartirlo ❤️