¿Por qué necesitamos 10 claves para una primera cita? Porque suponemos que es algo sencillo y divertido. Suponer es una trampa. Quedar con una persona “desconocida” y que además nos interesa en algún sentido puede llegar a ser paralizante, por eso es bueno recabar algunos trucos para eliminar carga al momento.
No es cualquier cosa, el amor, además de su componente biológico y neurológico, es un fenómeno social. Aquí voy a tratar esa última esfera, la que determina cómo creamos vínculos a través del amor, qué definición común de amor creamos, cómo el amor amplía nuestra creatividad y cómo creamos una definición de nosotros mismos a través de nuestra experiencia individual en el amor.
De hecho, podríamos estudiar las transformaciones históricas a lo largo del tiempo a través de cómo ha ido evolucionando socialmente el concepto de amor.
10 Tips para una primera cita:

- Diviértete: Primero y más importante, puedes escoger alguna actividad que sea divertida. Olvídate de ir a una cena o de dar un paseo en modo examen a ver qué vas descartando y qué vas aceptando. Solo diviértete.
- No toques el teléfono: Muchas veces no es que no te interese la otra persona, es que estás nerviosa o nervioso y te refugias en mirar compulsivamente la pantalla del móvil. El problema es que la persona que tenemos delante también puede estar nervioso o nerviosa y entender que no te interesa o te aburres y te quieres ir. Solución: teléfono guardado y, a ser posible, en silencio.
Una pésima idea, pero me consta que existe :D, es radiar a tu amigo o tu amiga del alma lo que va pasando en la cita. ¡No! Prohibido, estate a lo que estás.
Tampoco es agradable, aunque seas muy fan del cine acribillar a alguien a ver tus trailers favoritos. Enseñar mil fotos de tu vida en una primera cita o ponerte a buscar tus coches, motos, deportes y demás filias favoritas para hacerle una exhibición multimedia a alguien que solo quiere pasar un rato contigo y ver qué sensaciones le produce.
- No saques temas polémicos: Sé que vivimos tiempos muy críticos, pero me cuesta imaginar que una persona en un momento de distracción y diversión quiera hablar de política o de si se va a poner la vacuna del coronavirus. Además, si hablar de política entre amigos y familias ya no resulta la mejor idea, ¿qué te hace pensar que será mejor idea hacerlo con alguien que quiere una primera toma de contacto contigo?
- No hables de relaciones pasadas: A ver, no es literal, si la otra persona te pregunta con naturalidad, se responde con naturalidad. A ver si vas a llegar a la cita y vas a decir que no hablas de tu ex porque lo has leído en el blog 😀
Simplemente, si estás en una nueva cita, haz que la otra persona no se sienta comparada con tu pasado o que tu pasado todavía tenga mucha importancia.
- Sé puntual: Incluso aunque no lo seas normalmente, no es fingir, es que imagínate que desde el principio lo haces bien y te cuesta menos continuar así. Y si no puedes evitarlo y vas a llegar tarde, avisa.
Eso de que el amor se hace esperar y que así se crea más misterio… de eso nada, así se crea malestar y tensión a la otra persona. Lo de hacernos esperar está entre antiguo y rancio, pertenece a otro momento histórico claramente.
- Sé natural: Esta, para mí, es siempre la más importante en todo, por una cuestión lógica, no vas a poder mantener un personaje ideal más allá de las primeras citas y para llevarnos el desengaño más adelante lo mejor es mostrar de cara lo que hay y ver un resultado real.
Mucho cuidado con que la otra persona empiece a definir lo que está buscando y en vivo y en directo empieces a diseñar una apariencia, personalidad y vivencias a su imagen y semejanza. La mente tranquila, como la última hora antes de un examen donde ya no vas a aprender nada, a la cita llegas con tu mejor versión porque no tienes otra, así que solo muestra y explota esa.
- Mantén una conversación fluida: saliéndonos de la política y demás temas conflictivos, aprovecha para que las ideas fluyan, descubre si realmente hay un tema de conversación natural entre vosotros, si tenéis ganas de contaros cosas, si percibís atención y curiosidad por parte de la otra persona.
- Cuidado con los nervios: Estar nervioso es bueno porque nos prepara para lo que sea, nos pone en alerta. Pero si llegas a la cita y eres un palo inmóvil, te cuesta encadenar 3 palabras seguidas o te tiemblan las manos exageradamente, te has pasado de estado de alerta.
Este es uno de los principales motivos por los que a veces preferimos no tener citas, ganar seguridad centrando todo lo que estamos comentando te puede ayudar a encontrarte más cómodo en esta situación. Sobre todo si hace mucho tiempo que no conoces a alguien nuevo o si has tenido experiencias negativas.
Aunque sea un tópico, lo mejor siempre es arriesgarse y el amor, como todo, es una “elección” hasta cierto punto, pero si has decidido no conocer a nadie nuevo, debería ser por motivos diferentes al miedo. Y si no, todos necesitamos querer y sentirnos queridos biológica y socialmente.
- Evita expectativas: No acudas a una cita con ideas rígidas de lo que buscas o lo que te gustaría que ocurriera, deja que la vida te sorprenda. A veces se nos mete en la cabeza cómo tiene que ser algo y al final es mucho mejor de lo que no esperábamos descubrir. Además, estarás más relajado o relajada si no estás todo el rato exigiéndole a una situación o a una persona que escapa totalmente a tu control.
- No lo planees todo: Está muy bien tener iniciativa para proponer qué hacer o dónde ir, pero deja los detalles a lo que surja. No cierres la mente a lo que vas a comer, lo que vas a hablar, lo que vas a ver… porque será fácil que no vaya exactamente como lo planeas y tendrás una falsa sensación de que no ha ido como lo esperado. Es una “falsa sensación” porque solo era lo esperado en tu mente, nadie más estaba esperando nada. Sobre todo, saber improvisar es poder disfrutar de cosas inesperadas y salirte de todo lo que planeas. Deja que te sorprenda.

Pues lo peor que te podría pasar es que alguna de las dos partes no quiera llegar a una segunda cita o tener una clara sensación desde el primer momento de que no hay ninguna conexión entre vosotros.
Pero nada grave, nada que sea un motivo de peso inicial para no tener esa cita.
También puede pasar que tengas una cita que te ha parecido perfecta y maravillosa, pero no vuelvas a saber nada de la otra persona.
Por eso, es muy importante estar atento y atenta a las señales, si todo va bien, debería estar mirándote a los ojos mientras hablas, haciéndote preguntas interesantes, contestando a tus preguntas abiertamente, no estar de brazos cruzados, olvidarse del teléfono, si estáis andando, fíjate que va a tu lado, ni un paso delante ni uno detrás.
Hay muchas más señales que te indican si una persona está realmente cómoda, pero, si aun así después no sigue habiendo contacto, no es tu culpa, no controlas las decisiones ni las motivaciones de otra persona. Es probable que atraviese una situación en la que le impide dar un paso más y no tenga que ver contigo ni con la cita directamente.
Nada. Que habrás actuado correctamente al tener la cita para salir de dudas y que puedes decidir si continuar o no. No es una pérdida de tiempo ni significa que no vayas a encontrar a una nueva persona que te ilusione.
¿Por qué no renunciar a una primera cita?

La filofobia es el miedo a enamorarse y conectar emocionalmente con otra persona, y eso te produce mayor ansiedad y tendencia al aislamiento. Todos y todas en algún momento vamos a experimentar cierta filofobia, pero como en todas las fobias, lo mejor es hacer lo contrario a lo que nos dice nuestra zona de confort.
Existe un libro sobre ello que es bastante interesante, Filofobia: ¿te atreverías a amar cuando tienes miedo? de Lorena Fuentes, por si te interesa saber más del tema.
No olvides que es importante pasar tiempo a solas y no depender de los demás, pero es vital al mismo tiempo no renunciar al amor porque, aunque lo pongamos en duda durante algunas etapas, en el análisis coste-beneficio, si el amor es sano, el beneficio es muy superior.

